“Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviare a ti, porque yo soy Jehová, tu sanador”. Éxodo 15:26
“Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo, yo hago morir y yo hago vivir, yo hiero y yo sano, y no hay quien pueda librar de mi mano”. Deuteronomio 32:39
“Jehová, Dios mío, a ti clamé y me sanaste”. Salmo 30:2
“Jehová lo sustentara sobre el lecho del dolor, mullirás toda su cama en su enfermedad”. Salmo 41:3
“Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias”. Salmo 103:2,3
“Lo sacó con plata y oro, y no hubo en sus tribus enfermo”. Salmo 105:37
“El sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas”. Salmo 147:3
“Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. Isaías 53:5
“Mas yo haré venir sanidad sobre ti, y sanare tus heridas, dice Jehová”. Jeremías 30:17
“Sáname oh Jehová, y seré sano, sálvame y seré salvo, porque tú eres mi alabanza”. Jeremías 17:14
“Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia, porque mi ira se apartó de ellos”. Oseas 14:4
“Venid y volvamos a Jehová, porque él arrebató, y nos curará, hirió y nos vendará”. Oseas 6:1
“Y saliendo Jesús vio una gran multitud y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos” Mateo 14:14
“Y se le acercó mucha gente que traía consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos, y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó”. Mateo 15:30
“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llamen a los ancianos de la iglesia y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor, y la oración de fe salvara al enfermo y el Señor lo levantará, y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”. Santiago 5:14,15
“Quien llevó el mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida fuisteis sanados”. 1 Pedro 2:24
“Amado, yo deseo que tu seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. 3 Juan 2
APLICACIÓN VIVA
“Y enseguida la fuente de su sangre se secó, y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote”. Marcos 5:29
La voluntad de Dios es que seamos sanos, que no llevemos ninguna enfermedad en nuestro cuerpo, porque es la sanidad la que da gloria a Dios.Es calve no solo pedir la sanidad, sino mas bien recibirla por fe, porque ya la tenemos por medio del sacrificio en la cruz, completa y total. No temamos ir a Dios con nuestras enfermedades y malestares físicos, ya sean pequeños o grandes porque Cristo sanó y seguirá haciéndolo. La mujer que tenia flujo de sangre creyó y recibió. Muchas de las sanidades que Jesús hizo, como la de esta mujer, tenían años enfermas.
Ejemplos:
Ciego de nacimiento- Juan 9:1
Paralítico- Juan 5:6
Incluso después de haber muerto- Lucas 7:14
La propia presencia de Cristo es sanadora. La fe que necesitamos ira creciendo a medida que profundicemos en su Palabra, porque la fe viene por oír la Palabra. Cuando recibamos la sanidad prometida no nos olvidemos de dar gracias, y no hacer como los diez leprosos que Jesús sanó, que solo uno regreso a agradecer. Lucas 7:15.
Necesitamos ser agradecidos, porque la sanidad no viene por nuestros grandes esfuerzos o méritos, sino por la sangre de cristo y su sacrificio en la cruz, para gloria de Dios Padre.
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